Dios Padre,
fuente de toda paternidad, que has creado el mundo y lo conservas,
Dios Hijo que, para salvarnos, has compartido la condición humana
hasta la muerte y a la muerte de cruz,
Dios Espíritu Santo, que llamándonos a la comunión divina
renuevas cada relación nuestra,
mira a las familias aquí convocadas de cada parte del mundo
por la afectuosa invitación de Papa Benedicto.
Señor Jesús, dónanos vivir a la escuela de la Santa Familia de Nazaret
en la cual Tú has crecido en sabiduría, edad y gracia.
Santa Maria, virgen y esposa, madre del amor bello,
haz que, como tú, tengamos fija la mirada sobre Jesús
para custodiar sus palabras y acciones,
enséñanos a amar sin reservas y sin miedo del sacrificio.
San José,
enséñanos la vía del amor nupcial apasionado y casto,
la paternidad fuerte y tierna,
el gusto del trabajo asiduo y generoso.
Virgencita,
que de lo alto de la Catedral abres los brazos sobre tus hijos,
protege la Iglesia,
A ti confiamos nuestras familias,
sobre todo las que se encuentran en dificultad,
Custodia a nuestros niños,
enseña a los chicos y los jóvenes a comprometerse con los talentos recibidos
para convertirse en protagonistas de la vida buena
sostén a los enfermos, los ancianos, los moribundos,
socorre a los pobres..
Acoge nuestra súplica e intercede.
Amén