Ho2News

Radio San Isidro

Radio San Isidro
En Vivo

miércoles, 26 de octubre de 2011

El sacerdote debe vivir con la mirada fija en Pedro

El cardenal Piacenza en el Colegio Sacerdotal Tiberino

ROMA, martes 25 de octubre de 2011 (ZENIT.org).- El pasado sábado 22 de octubre, el cardenal Mauro Piacenza inauguró con una solemne eucaristía el año académico en el Colegio Sacerdotal Tiberino de Roma, una residencia confiada a la prelatura del Opus Dei donde estudian sacerdotes de todo el mundo. El prefecto de la Congregación para el Clero animó a los residentes a “vivir con la mirada fija en Pedro”, en medio de un mundo donde los sacerdotes son “extranjeros”.


Partiendo de la primera lectura del domingo, el cardenal Piacenza afirmó en su homilía que no sólo los judíos fueron extranjeros durante un tiempo en Egipto, sino que hoy el sacerdote “es necesariamente extranjero en un mundo que no reconoce a Dios y que está inmerso en la cultura de la muerte y del placer, donde sólo hay lugar para el poder y el dinero”.

El sacerdote, sin embargo, no debe lamentarse porque esto constituye la esencia de su ministerio, la razón de ser sacerdote en el mundo, “el indicador de su fidelidad a Cristo y a la Iglesia”.


Para este objetivo son necesarios años de estudio en la Ciudad Eterna, para “ampliar la mirada sacerdotal hasta los confines del mundo, de manera que todos los hombres se puedan encontrar con Cristo”.


Un objetivo que el cardenal ha llevado siempre en el corazón y que siempre ha deseado para todos los sacerdotes desde los primeros años de su ministerio y ahora como Prefecto de la Congregación para el Clero ha afirmado: “Pedí a la Virgen de la Guardia, patrona de Génova cuando era joven, que me dejase hacer algo por los sacerdotes y he aquí que toda mi vida me he encargado de alguna manera de ellos. ¡La Virgen es muy lista!”.


Después de la eucaristía la jornada continuó con una cena y con una pequeña fiesta en la que no faltaron cantos y espectáculos teatrales interpretados por residentes del Colegio.


Actualmente en el Tiberino residen 37 sacerdotes de más de veinte naciones de los cinco continentes.

Todos ellos estudian en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, y han sido enviados por sus obispos para formarse en la Ciudad Eterna y así poder servir mejor en sus diócesis en el futuro.


viernes, 21 de octubre de 2011

El Papa anuncia un "Año de la Fe"

Fue en una abarrotada Basílica de San Pedro el domingo que el Papa Benedicto XVI declaró que el año 2012 a 2013 iba a ser un "Año de la Fe". El Santo Padre hizo el anuncio durante su homilía en una misa para la Nueva Evangelización. La celebración eucarística marcó la conclusión de una reunión organizada por el Consejo Pontificio para la Nueva Evangelización, que el Papa se dirigió el sábado.

Hablando sobre su decisión de acogerse a esta "Año de la Fe", dijo el Papa Benedicto XVI fue "dar un nuevo impulso a la misión de toda la Iglesia para llevar a los hombres del desierto en el que se encuentran a menudo, al lugar de la vida, de la amistad con Cristo ".

El Papa explicó que el año sería "un momento de gracia y el compromiso a una conversión más completa a Dios, para fortalecer nuestra fe en Él y anunciarlo con alegría a la gente de nuestro tiempo."

Con el fin de ilustrar el significado de este "Año de la Fe", el Santo Padre dijo que prepararía una carta apostólica especial y que informó a la congregación presente que el año comenzaría "el 11 de octubre de 2012, el 50 º aniversario del Concilio Vaticano II , y terminaría el 24 de noviembre de 2013, Solemnidad de Cristo Rey ",.

Durante el transcurso de la homilía, el Santo Padre se refirió a la reunión del Consejo Pontificio diciendo que estaba encantado de que esta conferencia tuvo lugar en el mes de octubre, un mes de oración y de sólo una semana antes del Domingo Mundial de la Misión.

El Papa subrayó que no había oposición entre la misión ad gentes y la nueva evangelización, aunque agregó que este último era muy urgente ", especialmente en los países de antigua tradición cristiana, que se han convertido cada vez más" indiferente "y" hostil "a la misión de la Iglesia . "

Sentimientos del Papa se hizo eco de las del Presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, Mons. Rino Fisichella en su discurso ante el Santo Padre al inicio de la celebración. Dijo, la misión de la iglesia ahora se necesita "una cara adicional, el de la nueva evangelización, sobre todo, como él decía, para los creyentes a redescubrir la fuerza para creer y la alegría de dar testimonio."

El Papa miró a la historia, y al Evangelio del domingo para reforzar la importancia de una nueva evangelización. Dijo que "la teología de la historia era una parte importante y esencial de la nueva evangelización, porque los hombres de nuestro tiempo, después de la desastrosa era de los imperios totalitarios del siglo XX, la necesidad de encontrar una visión global del mundo y el tiempo, uno verdaderamente libre, la visión de paz ".

En cuanto a la primera carta de san Pablo a los Tesalonicenses en busca de inspiración, explicó el Santo Padre, demuestra que para ser eficaz, la evangelización necesita el poder del espíritu.

Dibujo su homilía a su fin el Papa Benedicto XVI subrayó que "los nuevos evangelizadores están llamados a caminar en el camino que es Cristo, y dar a conocer a los demás la belleza del Evangelio que da vida antes de agradecer a los presentes por ser" protagonistas de la nueva evangelización ". Escuchar el informe Lydia O'Kane es ...

lunes, 10 de octubre de 2011

SILENCIO Y SOLEDAD MUESTRAN LA PRESENCIA DE DIOS

CIUDAD DEL VATICANO, 9 OCT 2011 (VIS).-Después de saludar a la población de Serra San Bruno (Vibo Valentia), el Santo Padre entró en la Cartuja de los Santos Esteban y Bruno, donde fue acogido por el prior, Padre Jacques Dupont. A las 18.00, el Santo Padre celebró las Vísperas con los religiosos en la iglesia de la cartuja.
En la homilía, señaló que la intención de su visita era confirmar a la Orden en su misión, “más actual y significativa que nunca en el mundo de hoy”. Recordó el núcleo de la espiritualidad de la comunidad cartujana, fundada por San Bruno: “El fuerte deseo de entrar en unión de vida con Dios abandonando todo lo demás, todo lo que impide esta comunión, dejándose aferrar por el inmenso amor de Dios para vivir sólo de este amor”, mediante la soledad y el silencio.

El Papa explicó que el progreso técnico ha hecho la vida del hombre más cómoda, pero también “más agitada, a veces convulsa”. El desarrollo de los medios de comunicación hace que hoy se corra el riesgo de que lo virtual domine sobre lo real: “Cada vez más, incluso sin darse cuenta, las personas están inmersas en una dimensión virtual, a causa de los mensajes audiovisuales que acompañan su vida desde la mañana hasta la noche. Los más jóvenes, que han nacido ya en esta condición, parecen querer llenar de música y de imágenes cada momento vacío, casi por miedo a sentir, precisamente, este vacío. (…) Algunas personas ya no son capaces de permanecer largo tiempo en silencio y soledad”.
Esta condición sociocultural “pone de relieve el carisma específico de la Cartuja como un don precioso para la Iglesia y para el mundo, un don que contiene un mensaje profundo para nuestra vida y para toda la humanidad. Lo resumiría así: retirándose en el silencio y la soledad, el hombre, por así decir, se ‘expone’ a ese aparente ‘vacío’ al que aludía antes, para experimentar en cambio la Plenitud, la presencia de Dios, de la Realidad más real que hay. (…) El monje, abandonando todo (…), se expone a la soledad y al silencio para no vivir de otra cosa que de lo esencial, y precisamente viviendo de lo esencial encuentra también una profunda comunión con los hermanos, con cada hombre”.

Esta vocación “halla respuesta en un camino, en la búsqueda de toda una vida. (…) Llegar a ser monje requiere tiempo, ejercicio, paciencia (…) Pero en esto consiste la belleza de toda vocación en la Iglesia: en dar tiempo a Dios para que actúe con su Espíritu, y a la propia humanidad para formarse, para crecer según la medida de la madurez de Cristo, en un particular estado de vida. En Cristo está el todo, la plenitud; nosotros tenemos necesidad de tiempo para hacer nuestra una de las dimensiones de su misterio. (…) A veces, a los ojos del mundo, parece imposible permanecer durante toda la vida en un monasterio, pero en realidad toda una vida es apenas suficiente para entrar en esta unión con Dios, en esa Realidad esencial y profunda que es Jesucristo”.

“La Iglesia tiene necesidad de vosotros, y vosotros necesitáis a la Iglesia –dijo el Pontífice para finalizar-. También vosotros, que vivís en un aislamiento voluntario, estáis en realidad en el corazón de la Iglesia, y hacéis correr por sus venas la sangre pura de la contemplación y del amor de Dios”.

Terminada la celebración de las Vísperas, el Santo Padre mantuvo un encuentro con la comunidad de los cartujos en el refectorio, firmó el Libro de Oro de los visitantes ilustres, y visitó luego una celda y la enfermería de la cartuja. Más tarde, regresó al aeropuerto de Lamezia Terme, desde donde, a las 20.00, partió el avión con el que regresó a Roma.

PV-LAMEZIA TERME-SERRA SAN BRUNO VIS 20111010 (630)

martes, 4 de octubre de 2011

Una hipocresía históricamente insensata

Alegoría del mes de Frimario según el calendario introducido por la Revolución francesa
La noticia de que la BBC ha decidido cambiar la definición de la fecha —sustituyendo las usuales siglas que evocan el antes de Cristo y después de Cristo con un genérico «era común» para no ofender a los creyentes de otras religiones— no ha suscitado grandes reacciones. Aparte de las de muchísimos no cristianos, que mediante varios portavoces han hecho saber que no se sentían para nada ofendidos por la datación tradicional. Pero estas moderadas y respetuosas tomas de posición no han importado a los dirigentes de la emisora británica, como ya ha sucedido en casos análogos. En realidad, es ya muy claro que el respeto de las demás religiones es sólo un pretexto, porque aquellos que quieren eliminar toda huella de cristianismo de la cultura occidental son sólo algunos laicos occidentales.

Y no es ciertamente la primera vez que esto ocurre. El intento de cambiar la datación viene de la Revolución francesa, que impuso un nuevo calendario en el que el cómputo del tiempo comenzaba desde el 14 de julio de 1789, día tradicional del inicio de los movimientos revolucionarios, e inventó nuevos nombres para los meses, obviamente borrando las fiestas cristianas, sustituidas por otras «revolucionarias». Las semanas, para borrar el domingo, fueron sustituidas por las décadas. El calendario duró poco, eliminado en 1806 por Napoleón: las nuevas fechas tenían algo de postizo y de ridículo incluso para los más orgullosos ilustrados.

El segundo intento lo realizó Lenin, que cambió el calendario sustituyéndolo con una datación que partía del golpe de Estado del 24 de octubre de 1917. Este calendario, que permaneció en vigor desde 1929 hasta 1940, sustituía las semanas con una escansión de cinco días, y naturalmente abolía las fiestas cristianas, reemplazándolas con las nacidas de la revolución. Pero tampoco este intento tuvo mucho éxito, como demuestra el hecho de que se usó paralelamente al calendario gregoriano, también para mantener relaciones con el resto del mundo. Así fue también para la datación a partir de la marcha sobre Roma, con la que comenzaba la Era fascista, impuesta por Mussolini y que, sin embargo, se aunaba a la tradicional, sin pretender sustituirla.

En resumen, la idea de remover el calendario cristiano tiene pésimos antecedentes, con numerosos fracasos a la espalda. Es necesario decir que esta vez la BBC se limita a cambiar la dicción y no el cómputo del tiempo, pero, haciendo así, no se puede negar que haya realizado un gesto hipócrita. La hipocresía de quien finge no saber por qué precisamente desde aquel momento se comienzan a contar los años.
Negar la función históricamente revolucionaria de la venida de Cristo a la tierra, aceptada también por quien no lo reconoce como Hijo de Dios, es una enorme tontería. Y desde el punto de vista histórico, lo saben tanto los judíos como los musulmanes.
¿Cómo se puede fingir no saber que solamente desde aquel momento se afirmó la idea de que todos los seres humanos son iguales en cuanto son todos hijos de Dios? Principio sobre el que se fundan los derechos humanos, en base a los cuales se juzga a pueblos y gobernantes. Principio que hasta ese momento nadie había apoyado, y sobre el que en cambio se basa la tradición cristiana.

¿Por qué no reconocer que desde aquel momento el mundo cambió? ¿Que desaparecieron tabúes e impuridades materiales y que la naturaleza fue liberada de la presencia de lo sobrenatural precisamente porque Dios es trascendente? De estas realidades nació la posibilidad para los pueblos europeos de descubrir el mundo y para los científicos de iniciar el estudio experimental de la naturaleza que ha llevado al nacimiento de la ciencia moderna.

¿Por qué entonces negar incluso las deudas culturales que la civilización tiene con respecto al cristianismo? No existe nada más anti-histórico ni más insensato, como judíos y musulmanes han comprendido claramente. No es cuestión de fe, sino de razón. También esta vez.

Lucetta Scaraffia

Biografìa de San Juan Marìa Vianey

Videos y Noticias del Papa Benedicto XVI