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sábado, 26 de febrero de 2011

Catequistas para la vida del pueblo


Por monseñor Felipe Arizmendi Esquivel

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, sábado 26 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que ha escrito monseñor Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Cristóbal de Las Casas, con el título "Catequistas para la vida del pueblo".


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Hemos realizado el II Encuentro Diocesano de Catequistas de Adultos, responsables de la evangelización integral en las comunidades, sobre todo donde no hay diáconos, religiosas ni sacerdotes. Participaron unos 800, representando a los 8,000 que tenemos. La mayoría son indígenas varones, aunque van aumentando las mujeres. Crecen los y las catequistas de niños. Son fruto del movimiento catequístico que se inició en la década de los 50, con el obispo de entonces Lucio Torre Blanca, que fortaleció mucho Mons. Samuel Ruiz, y que ahora tratamos de consolidar y coordinar.

El objetivo del Encuentro fue "concientizarnos, desde la fe, de que la evangelización nos lleva a un compromiso de trabajar por la vida integral de nuestras comunidades y, en particular, por el cuidado de nuestra madre tierra". Previamente, en las parroquias se reflexionó sobre el tema. Los obispos y una misionera laica expusimos lo que dicen la Palabra de Dios y el Magisterio de la Iglesia al respecto.


JUZGAR

Los catequistas mismos hicieron un juicio sobre las luces y las sombras de su servicio. Valoran como positivo: El acompañamiento de los sacerdotes y religiosas; la coordinación entre catequistas, el trabajo conforme al plan parroquial, evangelizar sin esperar nada a cambio, la disponibilidad para cumplir los cargos, la constancia.

Dicen que les iluminan: El camino de Jesús como ejemplo para nuestras vidas, la Palabra de Dios, el Espíritu Santo que mora en nuestros corazones, nos anima y guía, los sacramentos, la oración, las fiestas patronales y las tradiciones que nos dan vida.


Aprecian: Cuando anunciamos la justicia y denunciamos las injusticias, la traducción de materiales a la lengua indígena, hermanos que se han apartado del alcohol, la formación integral, cuando valoramos el trabajo de las mujeres, la información de la realidad, la formación de nuestra conciencia para no dejarnos engañar, los trabajos colectivos.

Entre lo negativo, enumeran: Falta de fe en Dios, desobediencia a lo que Jesús pide, desánimo en la Palabra de Dios, la poca importancia que damos a la oración y a la Palabra de Dios, falta de compromiso, rivalidad entre servidores, falta de interés en la formación; cuando dejamos botado el cargo por cuestiones políticas o intereses personales, cuando acumulamos cargos y somos duros de corazón, cuando no se escucha ni respeta la palabra de las mujeres, cuando cometemos injusticias entre hermanos sin tomar en cuenta la Palabra de Dios o justificándonos en ella, el abuso del alcohol, la drogadicción, cuando dicen que lo que compartimos ya no es Palabra de Dios, las sectas, la migración, la pérdida de las identidades culturales, la influencia de las culturas extrañas a la nuestra.


ACTUAR

Se propusieron: Hacer vida la Palabra de Dios, que la fe vaya acompañada de obras, que ayudemos a cambiar las malas costumbres. Tomar conciencia de nuestra realidad y ser compasivos con nuestros hermanos que sufren. Hay que cuidar a los pobres, estar abiertos a las necesidades de la comunidad, a nuestros hermanos desamparados que sufren injusticias y violaciones en sus derechos. Predicar la Palabra de Dios con humildad y paciencia. No desmayar en la evangelización. No darnos por vencidos y ser firmes en el Evangelio. Fomentar la unidad; no dejarnos dividir por organizaciones y partidos. Hacer análisis de la realidad y oración constante. Fortalecer la espiritualidad, asistir a Misa, poner en práctica la Palabra de Dios. Ser honestos y amables. Promover una evangelización integral, abarcando todos los aspectos: salud, rescate de tradiciones y símbolos, derechos humanos, pastoral de la tierra, etc.; denunciar las injusticias, asumir nuestros valores y recuperar la sabiduría de los abuelos, estar dispuestos a la conversión, aceptar las críticas justas y estar serenos ante las injustas.


Un compromiso particular fue: Cuidar la madre tierra: evitar incendios forestales y la tala inmoderada, respetar las áreas protegidas, no usar fertilizantes químicos, herbicidas y pesticidas químicos, ni artículos desechables, separar los desechos, no tirar basura en los ojos de agua, arroyos y manantiales, desenzolvar y limpiar los ríos, generar bosques de leña, dejar descansar la tierra, recuperar las semillas criollas, promover hortalizas, desarrollar tecnologías alternativas (estufas ahorradoras, letrinas aboneras, compostas, captación de aguas, filtros naturales, abonos verdes, etc.), hacer oración antes de trabajar la madre tierra, capacitarnos constantemente, trabajar bien organizados y con firmeza.

miércoles, 23 de febrero de 2011

El Papa: No hay reforma de la Iglesia sin conversión del corazón

En la Audiencia General de este miércoles, el Papa Benedicto XVI habló sobre San Roberto Belarmino, quien con su vida enseña que no puede haber una reforma verdadera de la Iglesia si antes cada persona no convierte el corazón a Cristo.

Ante más de 7 000 personas en el Aula Pablo VI, el Santo Padre dedicó su catequesis a este Santo que vivió entre1542 y 1621, figura destacada de una época difícil en la que "una grave crisis política y religiosa causó la separación de muchas naciones de la Sede Apostólica".


San Roberto Belarmino tuvo una excelente formación cultural y humana, entró en la Compañía de Jesús (jesuitas) en 1560; estudió en Roma, Padua y Lovaina. Fue nombrado Cardenal y Arzobispo de Capua (Italia), desempeñando después las más altas responsabilidades al servicio del Papa, fue miembro de diversas congregaciones y encabezó misiones diplomáticas de la Santa Sede en Venecia e Inglaterra.


En sus últimos años compuso varios libros de espiritualidad en los que condensó el fruto de sus ejercicios espirituales anuales. Fue beatificado y canonizado por Pío XI, que lo proclamó además Doctor de la Iglesia en 1931.

El Papa explicó que el libro del Santo, "Controversias", constituye "un punto de referencia todavía válido para la eclesiología católica" ya que "acentúa el aspecto institucional de la Iglesia, debido a los errores que circulaban entonces sobre esa cuestión".

"Sin embargo, el autor esclarece los aspectos invisibles de la Iglesia como Cuerpo Místico y los ilustra con la analogía del cuerpo y el alma, con el fin de describir la relación entre las riquezas interiores de la Iglesia y los aspectos exteriores que la hacen perceptible".

El Papa indicó que "en esa obra monumental, que pretende sistematizar las diversas controversias teológicas de la época, evita cualquier estilo polémico y agresivo frente a las ideas de la Reforma, pero, utilizando los argumentos de la razón y de la Tradición de la Iglesia, ilustra de forma clara y eficaz la doctrina católica".


"Su legado estriba en la forma en que concebía su trabajo. Las difíciles tareas de gobierno no le impidieron tender diariamente hacia la santidad, con la fidelidad a las exigencias del propio estado como religioso, sacerdote y obispo. (...) Su predicación y su catequesis presentan el carácter esencial que debía a la educación ignaciana, que concentra las fuerzas del alma en el Señor Jesús intensamente conocido, amado e imitado".


En la obra "El gemido de la Paloma", en que la paloma representa a la Iglesia, Roberto Belarmino "llama con fuerza al clero y a los fieles a una reforma personal y concreta de la propia vida, siguiendo las enseñanzas de la Escritura y de los santos" y "enseña con gran claridad y con el ejemplo de su vida que no puede haber una reforma verdadera de la Iglesia si antes no hay una reforma de la persona y una conversión del corazón".

"Si eres sabio comprendes que fuiste creado para gloria de Dios y para tu salvación eterna. (...) Acontecimientos prósperos o adversos, riqueza y pobreza, salud y enfermedad, honores y ultrajes, vida y muerte: el sabio no debe ni buscarlos ni huir de ellos de por sí. Son buenos y deseables sólo si contribuyen a la gloria de Dios y a tu felicidad eterna, son malos y se debe huir de ellos si la obstaculizan", escribía Roberto Belarmino.

Finalmente el Papa precisó que "no son palabras pasadas de moda, hay que meditar en ellas para orientar nuestro camino en esta tierra. Nos recuerdan que el fin de nuestra vida es el Señor y la importancia de confiar en él, de vivir una vida fiel al Evangelio, de aceptar e iluminar con la fe y con la oración todas las circunstancias y las acciones de nuestra vida".

En su saludo en español, el Santo Padre se dirigió de manera particular a las Aliadas Carmelitas Descalzas y a los demás grupos procedentes de España, México, Chile y otros países de América Latina, a quienes exhortó a "que la enseñanza y el testimonio de vida de san Roberto Belarmino, ilumine también nuestro camino hacia Dios en la Iglesia".


Antes de la audiencia general el Santo Padre bendijo una estatua de San Marón –fundador de la iglesia maronita, particularmente difundida en Siria y Líbano–, colocada en el último nicho exterior libre de la basílica vaticana.

La estatua, trabajada en en mármol de Carrara y con una altura de 5,40 metros, es obra del escultor español Marco Augusto Dueñas.


Entre los presentes en la bendición se encontraba el Cardenal Nasrallah Pierre Sfeir, Patriarca de Antioquia de los Maronitas; el presidente de la República del Líbano, Michel Sleiman; y diversas autoridades religiosas y civiles.



Tomado de: http://www.ewtnnoticias.com

martes, 15 de febrero de 2011

sólo el 5 % de la población de facebook se declara católico

Recientemente un dato me ha llamado la atención. De más de 300 millones usuarios de una de las redes sociales de Internet más difundidas en nuestro mundo globalizado; sólo un 5% se declara católico, es decir que hace público como parte de las características del perfil la categoría “religión” eligiendo la opción “cristiana católica.”

Esta curiosidad la vine a descubrir en el Aula Vieja del Sínodo del Vaticano – antiquísimo salón de importantes encuentros - donde se expusieron y analizaron las más recientes novedades de la comunicación digital basadas en Internet durante el encuentro que ha reunido a los miembros y responsables de los Medios del Consejo de la Conferencia Episcopales de Europa (CCEE).

Fue el mismo “head of busness development, Intenational Facebook”, vale a decir el responsable de las sinergias y acuerdos internacionales, Christian Hernández Gallardo – que hasta el pasado mes de octubre trabaja para Google –; que ofreció el dato a la asamblea mientras intentaba explicar cómo los lugares de agregación e interacción social han abandonado los espacios físicos para privilegiar la realidad virtual, sobre todo en la gneración net, o nativos digitales (los adolscentes de hoy).

Volviendo al 5% de los católicos virtuales del facebook, se pueden hacer algunas consideraciones sobre todo cuando tal dato viene evidenciado bajo la cúpula de San Pedro en un intento de conciliar la vida de la Iglesia (entendida como Cuerpo Místico de Cristo y no sólo como jerarquía eclesial) y su relación con las nuevas teconologías.

Si bien es un dato sólo indicativo, pues no toma en cuenta las personas que siendo católicas no dan importancia a identificar su religión en una red social de Internet, se puede identificar esta pequeña porción de usuarios como un universo juvenil que integra como parte de su "personalidad virtual" el espacio religioso; podríamos decir que se trata de una masa de de internautas las cuales estarían dispuestas a compartir su vivencia religiosa en el mundo de las redes sociales a través de nuevos lenguajes y nuevas formas de comunicación.

DIÁOLOGO INTERRELIGIOSO


Otro aspecto a considerar al realizar un análisis descriptivo de los usuarios de estar redes sociales de Internet, son la potencialidad de espacios de diálogo interreligioso que se pueden abrir o al menos estimular en estas redes, es decir cuantos “amigos cristianos” se hacen “amigos de fe musulmana o hebrea” por poner un ejemplo, y cuál es el grando de interacción e intercambio entre éstos. Siempre tiendo claro la banalización del concepto de "amistad" en el mundo virtual. Es claro para todos que la amistad en las redes sociales de Internet es sólo cuestión de número, con la facilidad y superficialidad de sostener una comunicación mediada por el computador, pero que - al menos idealmente - debería estar dirigida a una comunicación interpersonal.

TIBIEZA CATÓLICA?
En facebook o cualquier otra red social de internet un simple individuo se convierte en activista con un click, o se desechan amistades con un golpe de ratón. Echado un vistazo de la experiencia cristiana termino con una opinión muy personal, pues aún noto una tibieza católica en las redes sociales.

Varias iniciativas cristianas católicas se asemejan a una plaza virtual donde los perfiles o pequeños grupos de buena voluntad lanzan un mensaje sin una real retro-alimentación por lo que la interacción es muy mínima. La utilidad de estas redes sociales se puede medir objetivamente en número de visitas, duración de los contactos, cantindad de mensajes de ida y vuelta... aún sea de una manera aparentemente superficial pero que esté dirigida a profundizarse en lazos interpersonales donde el perfil o "avatar" inicie a tomar un rostro y personalidad que refleje la persona con la que interactuamos del otro lado del computador.

Compartir nuestra fe o experiencia religiosa en el mundo virtual, es posible. Las redes sociales de internet pueden ser un buen ejercicio para ello; pero tomemos en cuenta que en estas redes la ecuación: "más mensajes = más interacción" no necesariamente significa que estamos comunicando bien.
Don Ariel


domingo, 13 de febrero de 2011

Mensaje final del consejo latinoamericano de vocaciones


* * *

Hermanas y hermanos:

"A todos los llamados por Dios, santos por vocación, gracia y paz de parte de nuestro Padre y del Señor Jesucristo" (Rm 1, 7).


Nos apresuramos a compartirles la experiencia de fe y de comunión que, en ambiente de cercanía, de

reflexión y de oración, hemos vivido estos días, inspirados en el apóstol Juan: "Lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra de Dios; lo que hemos visto y oído, se los anunciamos, para que también ustedes estén en comunión con nosotros" (1 Jn 1, 1.3).


Quienes hemos venido al II Congreso Continental Latinoamericano de Vocaciones hemos llegado casi a la cifra de los quinientos participantes: Tres cardenales que lo presidimos, treinta obispos, más de doscientos presbíteros, más de cien religiosas y religiosos, dos decenas de diáconos y seminaristas, más de veinte consagradas y consagrados seculares, y más de ciento veinte laicos. Proveníamos de todos los países de América Latina y El Caribe. Nos acompañaron las mismas dos instituciones que con la Santa Sede organizaron el Primer Congreso Continental, el CELAM y la CLAR, pero también representantes de la Pontificia Obra para las Vocaciones Sacerdotales y del Departamento de Seminarios de la Congregación para la Educación Católica, de la OSLAM y, en esta ocasión, de la Confederación de Institutos Seculares de América Latina (CISAL), de las Iglesias hermanas de Estados Unidos y Canadá, e invitados

de otros países.


Fuimos acogidos fraternalmente por la Conferencia Episcopal de Costa Rica y el Señor Nuncio Apostólico, y con mucha generosidad por el Pastor y los fieles de la Iglesia Particular de Cartago y la de San José. Nos alojaron en sus hogares y con ellos compartimos el doble pan de la Palabra y de la Eucaristía en la catedral, las dos basílicas y las parroquias de la ciudad, y tuvimos una fiesta común en la explanada del Santuario... Así, bajo el manto protector de Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona de Costa Rica, pudimos constatar lo que afirma Aparecida: "La fe, la solidaridad y la alegría características de nuestros pueblos" (26); "El valor incomparable del talante mariano de nuestra religiosidad popular" (43); y que la familia es "el valor más querido por nuestros pueblos" (435). este contexto hemos reafirmado con nuestros pastores que "la pastoral vocacional, que es responsabilidad de todo el pueblo de Dios, comienza en la familia y continúa en la comunidad cristiana..., plenamente integrada en el ámbito de la pastoral ordinaria, es fruto de una sólida pastoral de conjunto, en las familias, la parroquia, las escuelas católicas y las demás instituciones eclesiales" (DA 314).


Inspirados en el lema "Maestro, en tu Palabra echaré las redes" (Lc 5,5) y en el tema Llamados a lanzar las redes para alcanzar vida plena en Cristo, hemos intentado fortalecer la Cultura Vocacional para que los bautizados asuman su llamado de ser discípulos misioneros de Cristo en las circunstancias actuales de América Latina y El Caribe, destacando los principales aspectos de la dinámica vocacional, examinando la conciencia-cultura vocacional de los bautizados, replanteando la vocación bautismal como eje transversal de toda la acción pastoral de la Iglesia, y elaborando pistas concretas y criterios de animación y de itinerarios vocacionales. Les compartiremos este contenido en el Documento Final que oportunamente hará llegar el CELAM.


Esta acontecimiento ha sido un alto en el camino porque nos ha congregado para vislumbrar el horizonte vocacional de la Iglesia latinoamericana y caribeña, después de un largo itinerario que hunde sus raíces en el Primer Congreso Continental que se celebró en Itaicí, Brasil, hace diecisiete

años, y que tuvo un impulso misionero en la Conferencia General de Aparecida, por lo que ha sido también parte de la Misión Continental a la que ella nos ha convocado. Gracias a este mismo itinerario eclesial, que orientó los pre-congresos de estos dos años, hemos entrado también en la dinámica bíblica que vive la Iglesia universal a la luz del último Sínodo sobra la Palabra de Dios en su vida y misión y de la Exhortación Apostólica Verbum Domini. Por eso, acogiendo la invitación del Santo Padre a que en los grandes encuentros eclesiales "se subraye más la importancia de la Palabra de Dios, de la escucha y de la lectura creyente y orante de la Biblia" (76), hemos desplegado sus páginas, para oír su Voz que llama, para discernir su Rostro en el Maestro que nos envía, para construir su Casa en la Iglesia donde realizamos nuestra vocación, y para recorrer sus Caminos como misioneros.


Benedicto XVI nos recordó en el espléndido Mensaje que dirigió al Congreso que: "La iglesia, en lo más íntimo de su ser, tiene una dimensión vocacional, implícita ya en su significado etimológico: ‘asamblea convocada', por Dios. La vida cristiana participa también de esta misma dimensión vocacional que caracteriza a la Iglesia. En el alma de cada cristiano resuena siempre de nuevo aquel ‘sígueme' de Jesús a los apóstoles, que cambió para siempre sus vidas (Cf. Mt 4,19)".

En esta dinámica itinerante y a la luz de la palabra del Santo Padre, los invitamos a que, tal como sucedió en la escena vocacional del evangelio que narra el lema del Congreso, renovemos nuestro ardor vocacional y misionero, y en su Palabra, echemos las redes para que se siga repitiendo el milagro de la abundancia de las vocaciones.


Agradecemos al Pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Cartago, su acogida fraterna y su generosa colaboración. Que Dios los bendiga y recompense a todos.

Que Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de América, siga acompañando "nuestro viaje por el mar de la historia" (Spe Salvi 49).


En nombre de la Presidencia del II Congreso Continental Latinoamericano de Vocaciones,

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Card. Raymundo Damasceno Assis,
Arzobispo de Aparecida y Presidente del CELAM

Mensaje del Papa para la Jornada de las Vocaciones 2011

“Promover las vocaciones en la Iglesia local”

CIUDAD DEL VATICANO, 10 de febrero de 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación el Mensaje del Papa Benedicto XVI para la Jornada Mundial de las Vocaciones, que se celebrará el domingo 15 de mayo. El Mensaje ha sido hecho público hoy por la Santa Sede.

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Queridos hermanos y hermanas

La XLVIII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones que se celebrará el 15 de mayo de 2011, cuarto Domingo de Pascua, nos invita a reflexionar sobre el tema: Proponer las vocaciones en la Iglesia local. Hace setenta años, el Venerable Pío XII instituyó la Obra Pontificia para las Vocaciones Sacerdotales. A continuación, animadas por sacerdotes y laicos, obras semejantes fueron fundadas por Obispos en muchas diócesis como respuesta a la invitación del Buen Pastor, quien, “al ver a las gentes se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor”, y dijo: “La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies” (Mt 9, 36-38).

El arte de promover y de cuidar las vocaciones encuentra un luminoso punto de referencia en las páginas del Evangelio en las que Jesús llama a sus discípulos a seguirle y los educa con amor y esmero. El modo en el que Jesús llamó a sus más estrechos colaboradores para anunciar el Reino de Dios ha de ser objeto particular de nuestra atención (cf. Lc 10,9). En primer lugar, aparece claramente que el primer acto ha sido la oración por ellos: antes de llamarlos, Jesús pasó la noche a solas, en oración y en la escucha de la voluntad del Padre (cf. Lc 6, 12), en una elevación interior por encima de las cosas ordinarias. La vocación de los discípulos nace precisamente en el coloquio íntimo de Jesús con el Padre. Las vocaciones al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada son primordialmente fruto de un constante contacto con el Dios vivo y de una insistente oración que se eleva al “Señor de la mies” tanto en las comunidades parroquiales, como en las familias cristianas y en los cenáculos vocacionales.

El Señor, al comienzo de su vida pública, llamó a algunos pescadores, entregados al trabajo a orillas del lago de Galilea: “Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres” (Mt 4, 19). Les mostró su misión mesiánica con numerosos “signos” que indicaban su amor a los hombres y el don de la misericordia del Padre; los educó con la palabra y con la vida, para que estuviesen dispuestos a ser los continuadores de su obra de salvación; finalmente, “sabiendo que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre” (Jn 13,1), les confió el memorial de su muerte y resurrección y, antes de ser elevado al cielo, los envió a todo el mundo con el mandato: “Id y haced discípulos de todos los pueblos” (Mt 28,19).

La propuesta que Jesús hace a quienes dice “¡Sígueme!” es ardua y exultante: los invita a entrar en su amistad, a escuchar de cerca su Palabra y a vivir con Él; les enseña la entrega total a Dios y a la difusión de su Reino según la ley del Evangelio: “Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto” (Jn 12,24); los invita a salir de la propria voluntad cerrada en sí misma, de su idea de autorrealización, para sumergirse en otra voluntad, la de Dios, y dejarse guiar por ella; les hace vivir una fraternidad, que nace de esta disponibilidad total a Dios (cf. Mt 12, 49-50), y que llega a ser el rasgo distintivo de la comunidad de Jesús: “La señal por la que conocerán que sois discípulos míos, será que os amáis unos a otros” (Jn 13, 35).

También hoy, el seguimiento de Cristo es arduo; significa aprender a tener la mirada de Jesús, a conocerlo íntimamente, a escucharlo en la Palabra y a encontrarlo en los sacramentos; quiere decir aprender a conformar la propia voluntad con la suya. Se trata de una verdadera y propia escuela de formación para cuantos se preparan para el ministerio sacerdotal y para la vida consagrada, bajo la guía de las autoridades eclesiásticas competentes. El Señor no deja de llamar, en todas las edades de la vida, para compartir su misión y servir a la Iglesia en el ministerio ordenado y en la vida consagrada, y la Iglesia “está llamada a custodiar este don, a estimarlo y amarlo. Ella es responsable del nacimiento y de la maduración de las vocaciones sacerdotales” (JUAN PABLO II, Exhort. ap. postsinodal Pastores dabo vobis, 41). Especialmente en nuestro tiempo en el que la voz del Señor parece ahogada por “otras voces” y la propuesta de seguirlo, entregando la propia vida, puede parecer demasiado difícil, toda comunidad cristiana, todo fiel, debería de asumir conscientemente el compromiso de promover las vocaciones.

Es importante alentar y sostener a los que muestran claros indicios de la llamada a la vida sacerdotal y a la consagración religiosa, para que sientan el calor de toda la comunidad al decir “sí” a Dios y a la Iglesia. Yo mismo los aliento, como he hecho con aquellos que se decidieron ya a entrar en el Seminario, a quienes escribí: “Habéis hecho bien. Porque los hombres, también en la época del dominio tecnológico del mundo y de la globalización, seguirán teniendo necesidad de Dios, del Dios manifestado en Jesucristo y que nos reúne en la Iglesia universal, para aprender con Él y por medio de Él la vida verdadera, y tener presentes y operativos los criterios de una humanidad verdadera” (Carta a los Seminaristas, 18 octubre 2010).

Conviene que cada Iglesia local se haga cada vez más sensible y atenta a la pastoral vocacional, educando en los diversos niveles: familiar, parroquial y asociativo, principalmente a los muchachos, a las muchachas y a los jóvenes -como hizo Jesús con los discípulos- para que madure en ellos una genuina y afectuosa amistad con el Señor, cultivada en la oración personal y litúrgica; para que aprendan la escucha atenta y fructífera de la Palabra de Dios, mediante una creciente familiaridad con las Sagradas Escrituras; para que comprendan que adentrarse en la voluntad de Dios no aniquila y no destruye a la persona, sino que permite descubrir y seguir la verdad más profunda sobre sí mismos; para que vivan la gratuidad y la fraternidad en las relaciones con los otros, porque sólo abriéndose al amor de Dios es como se encuentra la verdadera alegría y la plena realización de las propias aspiraciones. “Proponer las vocaciones en la Iglesia local”, significa tener la valentía de indicar, a través de una pastoral vocacional atenta y adecuada, este camino arduo del seguimiento de Cristo, que, al estar colmado de sentido, es capaz de implicar toda la vida.

Me dirijo particularmente a vosotros, queridos Hermanos en el Episcopado. Para dar continuidad y difusión a vuestra misión de salvación en Cristo, es importante incrementar cuanto sea posible “las vocaciones sacerdotales y religiosas, poniendo interés especial en las vocaciones misioneras” (Decr. Christus Dominus, 15). El Señor necesita vuestra colaboración para que sus llamadas puedan llegar a los corazones de quienes ha escogido. Tened cuidado en la elección de los agentes pastorales para el Centro Diocesano de Vocaciones, instrumento precioso de promoción y organización de la pastoral vocacional y de la oración que la sostiene y que garantiza su eficacia. Además, quisiera recordaros, queridos Hermanos Obispos, la solicitud de la Iglesia universal por una equilibrada distribución de los sacerdotes en el mundo. Vuestra disponibilidad hacia las diócesis con escasez de vocaciones es una bendición de Dios para vuestras comunidades y para los fieles es testimonio de un servicio sacerdotal que se abre generosamente a las necesidades de toda la Iglesia.

El Concilio Vaticano II ha recordado explícitamente que “el deber de fomentar las vocaciones pertenece a toda la comunidad de los fieles, que debe procurarlo, ante todo, con una vida totalmente cristiana” (Decr. Optatam totius, 2). Por tanto, deseo dirigir un fraterno y especial saludo y aliento, a cuantos colaboran de diversas maneras en las parroquias con los sacerdotes. En particular, me dirijo a quienes pueden ofrecer su propia contribución a la pastoral de las vocaciones: sacerdotes, familias, catequistas, animadores. A los sacerdotes les recomiendo que sean capaces de dar testimonio de comunión con el Obispo y con los demás hermanos, para garantizar el humus vital a los nuevos brotes de vocaciones sacerdotales. Que las familias estén “animadas de espíritu de fe, de caridad y de piedad” (ibid), capaces de ayudar a los hijos e hijas a acoger con generosidad la llamada al sacerdocio y a la vida consagrada. Los catequistas y los animadores de las asociaciones católicas y de los movimientos eclesiales, convencidos de su misión educativa, procuren “cultivar a los adolescentes que se les han confiado, de forma que éstos puedan sentir y seguir con buen ánimo la vocación divina” (ibid).

Queridos hermanos y hermanas, vuestro esfuerzo en la promoción y cuidado de las vocaciones adquiere plenitud de sentido y de eficacia pastoral cuando se realiza en la unidad de la Iglesia y va dirigido al servicio de la comunión. Por eso, cada momento de la vida de la comunidad eclesial –catequesis, encuentros de formación, oración litúrgica, peregrinaciones a los santuarios- es una preciosa oportunidad para suscitar en el Pueblo de Dios, particularmente entre los más pequeños y en los jóvenes, el sentido de pertenencia a la Iglesia y la responsabilidad de la respuesta a la llamada al sacerdocio y a la vida consagrada, llevada a cabo con elección libre y consciente.

La capacidad de cultivar las vocaciones es un signo característico de la vitalidad de una Iglesia local. Invocamos con confianza e insistencia la ayuda de la Virgen María, para que, con el ejemplo de su acogida al plan divino de la salvación y con su eficaz intercesión, se pueda difundir en el interior de cada comunidad la disponibilidad a decir “sí” al Señor, que llama siempre a nuevos trabajadores para su mies. Con este deseo, imparto a todos de corazón mi Bendición Apostólica.

Vaticano, 15 noviembre 2010

BENEDICTUS PP. XVI

Copilación de Zenit.org

domingo, 6 de febrero de 2011

Aquí me quedaré para siempre: Garachana

Tomado de la prensa versión digital

SAN PEDRO SULA,

HONDURAS


Como sucede en un adolescente cuando está llegando a su mayoría de edad, para monseñor Ángel Garachana las ilusiones de sus primeros año han sido reemplazadas por muchas preocupaciones debido al comportamiento de la sociedad que ha ido observando en sus 16 años de obispado en la diócesis de San Pedro Sula.

El pasado jueves 3 de febrero, el líder religioso fue agasajado como se ha vuelto una tradición por los feligreses sampedranos junto a la alborada de la Virgen de Suyapa en esta ciudad por arribar a un año más de misión.

Se sorprende por la forma en la que aspectos básicos de la sociedad, como los valores morales, se han ido perdiendo.

Garachana confiesa estar sumamente preocupado por la ola de violencia que impera en el país en general; pero expresa que sus últimos días de obispado y de su vida quiere pasarlos en esta ciudad.

¿Cómo se siente al arribar a 16 de obispado en San Pedro Sula?

Pues que parece mentira que hayan pasado tan rápido 16 años. Hay personas que me dicen: bueno monseñor, ya lleva como 10 o 14 años...no, son 16, les digo.
Ese tiempo en la vida de un obispo es bastante. Mirando hacia atrás recuerdo los comienzos donde era estar abierto a la novedad, a lo imprevisto, porque yo empezaba de obispo en San Pedro Sula.

Fue empezar con la confianza en Dios y que él era quien me había llamado. Ahora yo siento que tengo un conocimiento de la realidad de la diócesis, de la realidad social y del estado de la Iglesia en la costa norte. Mis preocupaciones ahora son más fuertes por la situación que estamos viviendo. Al comienzo estaba abierto a la novedad.

¿Qué le preocupa del estado en general de la sociedad y en esta ciudad?

Me preocupa el deterioro que yo experimento, hay un deterioro a mi parecer de la conciencia moral en cuanto a la sensibilidad a los valores morales y al valor supremo que es la persona.

Creo que se ha deteriorado gravemente la conciencia, solemos hablar de corrupción sobre todo de personas que tienen responsabilidades públicas; pero es que la corrupción ante todo es moral.

Éste es un grave problema, de allí brotan muchas consecuencias, la violencia, la injusticia social.

A partir de esta preocupación central es todo lo relacionado con las causas de la violencia en el país porque hay impunidad e indefensión.Eesto causa un deterioro en los responsables de la justicia, hay un deterioro de parte del Estado para garantizar la vida de los ciudadanos.

Yo quiero tener esperanzas, pero viendo al futuro no dejan de levantarse en mí grandes preocupaciones.

¿Cómo resume los 16 años de obispado?

En aquel tiempo cuando yo empecé mi episcopado visitando todas las comunidades yo proponía tres palabras símbolos a la gente y las repetíamos en voz alta levantando las manos: comunión, evangelización y justicia.

Avanzado ya 16 años, mis preocupaciones y la de la diócesis las hemos resumido en las siguientes prioridades: la preocupación, el interés y lucha mía por una iglesia de comunión, que visita las pequeñas comunidades, una Iglesia que no se instala, sino que se vuelve misionera y una Iglesia que se centra en la persona de Jesucristo, en el seguimiento y en la imitación de la vida de Jesucristo. Que se sienta enamorada. La preocupación por la vida digna y plena de la diócesis que lleva a una pastoral social intensa.

Estas prioridades han de estar impulsadas desde adentro por una espiritualidad y la organización.

¿Cuánto tiempo más en San Pedro Sula? ¿Usted determina su continuidad?

Primero lo determina Dios por los años de vida que me vaya a conceder. Segundo, lo determina la regla de la Iglesia que indica que todo obispo al cumplir los 75 años tiene que presentar su renuncia al Papa.

Me quedan siete y medio, ¿y dónde me van llevar a otro sitio mejor que éste? El Papa puede cambiarme de diócesis -teóricamente-, también puede cambiarme a mí. pero dónde voy a ir que pueda estar mejor que en San Pedro Sula.

¿Usted quiere terminar sus años de obispado acá?

Yo lo he dicho en repetidas veces en broma y en serio que abajo en la cripta junto a la sepultura, al nicho de monseñor Jaime está el mío para que allí me quede permanentemente.

Así que a los 75, si vivo, presento mi renuncia al Papa, una vez aceptada sigo siendo obispo, pero no tengo la responsabilidad de la diócesis; a partir de ese momento decido qué hacer con mi vida, si me voy a vivir a la Rivera Hernández...Ciertamente si Dios me da salud, en esas fechas no me voy a quedar instalado cómodamente, mi deseo de siempre es ir a trabajar a un lugar necesitado donde yo pueda ir a aportar de la presencia de Jesús.

miércoles, 2 de febrero de 2011

¿En qué estaban pensando?

La semana pasada, el Papa declaró la guerra a los "nombres de famosos, frutas o coches". En su discurso, el pontífice pidió a los padres que utilizaran "nombres que aparezcan en el santoral cristiano". Así que Apple, Brooklyn y Ferarri se quedan fuera. Francisco y Julia, dentro.


Pero no sólo desde el Vaticano se intenta "dirigir" a los padres a poner nombres más o menos normales. Aquí tienes una lista de nombres que han sido prohibidos en todo el mundo por cuestiones de gusto, decencia o puro sentido común.


1) Talula Does The Hula From Hawaii [Talula baila el hula-hop en Hawaii] (encontrado en Nueva Zelanda)

Las leyes de Nueva Zelanda prohíben nombres que puedan ser ofensivos. Aunque al parecer a muchos no les importa; hubo otra pareja que intentó, aunque con poco éxito, llamar a su hijo "4Real" [De Verdad]. "Talula, etc." perteneció a una niña de 9 años hasta que un juez decidió cambiárselo durante el proceso por su custodia. "Deja a la niña en ridículo", dijo. Y qué gran razón.


¿Más nombres prohibidos en Nueva Zelanda? Sí, hay más: Fish and Chips [Pescado con Patatas], Yeah Detroit o Sex Fruit [Fruto del sexo]. Los que sí se permitieron fueron Violence [Violencia] y Number 16 Bus Shelter [Marquesina del autobús 26]. Tampoco hace falta ser tan explícito con el lugar de la concepción, ¿no?


2) Venerdi [Viernes] (encontrado en Italia)

En 2008, un juez prohibió a una pareja de Milán llamar a su hijo Viernes. El juez pensó que la referencia al personaje de Robinson Crusoe, probablemente sometería al niño a burlas y estaba asociado con "servilismo e inseguridad". Los padres, no obstante, puede que rían los últimos: amenazaron con llamar a su siguiente hijo Mercoledi (miércoles). Ahí queda eso.


¿Más nombres rechazados en Italia? Andrea para niña (normalmente es un nombre masculino) y Dalmata.


3) Brfxxccxxmnpcccclllmmnprxvclmnckssqlbb11116 [?] (encontrado en Suecia)

¿Puedes pronunciarlo? Porque yo tampoco. Y dudo que los padres pudieran; según dijeron, se pronunciaba "Albin". En 1996 una pareja sueca trató de llamar así a su hijo para protestar contra las restrictivas normas que regulan los nombres de los hijos (las autoridades han de aprobar tanto los nombres como los apellidos).


¿Más nombres prohibidos? Sí, señor: Metallica, IKEA, Veranda, o Q. Pero si buscas en el censo sueco te encontrarás con un Google.


4) Gesher [Puente] (encontrado en Noruega)

En 1998 las autoridades noruegas metieron a una mujer en la cárcel dos días por negarse a pagar la multa impuesta por haber puesto a su hijo un nombre "no aprobado". La excéntrica Kristi Larsen dijo que se le había pedido en un sueño que llamara a su hijo Gesher ("puente" en hebreo), pero los jueces no quisieron escuchar la historia. Kristi tenía 13 hijos, así que también puede ser que se hubiera quedado sin ideas.


5) Chow Tow [Cabeza apestosa] (encontrado en Malasia)

Al contrario de otros países que están flexibilizando sus leyes con respecto a los nombres, en Malasia cada vez se vuelven más estrictas. En 2006 el gobierno publicó una lista de nombres que no cumplían con las tradiciones religiosas del país (como el nombre Chow Tow, una "burla" en cantonés que significa cabeza apestosa).


¿Más nombres que no se admiten? Ah Chwar [Serpiente], Khiow Khoo [Joroba], Sor Chai [Loco]. Tampoco debería utilizarse Woti, que significa tener relaciones sexuales.


6) @ (encontrado en China)

Con más de 1300 millones de habitantes, es difícil encontrar un nombre "único" en China. Quizás por eso una pareja quiso llamar a su hijo "@", que al parecer recuerda a cómo se escribe "le queremos" en chino. Las autoridades no fueron tan sentimentales y utilizaron el ejemplo para ilustrar la mala costumbre de utilizar nombres raros en el lenguaje chino.


7) Miatt (encontrado en Alemania)

Alemania, amante de las normas, tiene un departamento dedicado a seleccionar nombres adecuados. Miatt fue rechazado porque no muestra claramente si el portador del nombre es un hombre o una mujer, pero a veces las decisiones son bastante arbitrarias: Woodstock y Gramófono fueron rechazados; Speedy [Rápido], Lafayette y Jazz sí que acabaron en el registro.


8) Anus [Ano] (encontrado en Dinamarca)

En Dinamarca se permiten unos 7000 nombres. Si se quiere poner un nombre que no esté en la lista blanca hay que pedir un permiso especial (esto incluye nombres étnicos, ortografía diferente a la norma o apellidos compuestos). Afortunadamente para él (asumamos que es un él), Anus fue uno de los 250 nombres que se rechazan cada año.


9) Ovnis (encontrado en Portugal)

En Portugal, hay que repasarse este documento antes de elegir nombre. Es muy estricto: Tomás se admite; Tom no. No se pueden poner nombres como Brooklyn u Ovnis. Hay más de 2000 nombres prohibidos, así que... Sorry, amantes de los extraterrestres.


10) Akuma [Diablo] (encontrado en Japón)

Seguro que el Papa no aprobaría este. En 1993 un padre japonés llamó a su hijo Diablo. Las autoridades determinaron que se estaba cometiendo un abuso de poder por parte del padre y se entabló un largo proceso judicial. Al final, el padre decidió dar su brazo a torcer y poner a su hijo un nombre menos demoníaco.


Pero el que de verdad me ha alucinado (y este lo cuelo porque nadie se planteó prohibirlo en el momento de inscripción) es: Adolf Hitler Campbell. Una familia de Nueva Jersey, EEUU decidió llamar así a su hijo. Pero no contentos, su hermana se llama JoyceLynn Aryan Nation (JoyceLynn Nación Aria). Yo alucino. Sé que hace dos años les quitaron la custodia a los padres... Lo que no sé es si el juez les ha cambiado el nombre.


¿Con qué nombre te quedas